Otoño: Nutrición, Reflexión y el Arte de Soltar
- Sandra Vílchez Barnard
- 28 oct 2025
- 2 Min. de lectura

Este blog es un espacio para compartir reflexiones, consejos de autocuidado y herramientas sencillas para alcanzar ese bienestar y belleza que nace del equilibrio.
Nuestro cuerpo es un templo y merece nuestra atención más amorosa.
El verano ya se va despidiendo y, poco a poco, el paisaje se tiñe de tonos dorados. El otoño es una dulce invitación de la naturaleza a soltar, bajar el ritmo y mirar hacia dentro. Al igual que los árboles dejan ir sus hojas secas, esta es nuestra época para liberarnos de aquello que ya no nos sirve, preparándonos para la calma interior del invierno.
Si sentimos que nuestra piel está un poco más apagada o nuestro cuerpo pide más descanso, es totalmente normal. Estamos entrando en la época de la cosecha y la recolección, y según la Medicina Tradicional China (MTC), nuestra energía también necesita "replegarse" un poquito.
En la MTC, el otoño está asociado a los órganos del Pulmón y el Intestino Grueso, que están íntimamente conectados con la salud y luminosidad de nuestra piel. Para cuidarlos con mimo, nuestra alimentación debe ser más templada y suave que en verano.
Se trata de elegir alimentos que nos calienten desde dentro y nos nutran con cariño:
Prioriza lo cocinado: Elige cocciones largas como guisos, estofados y hervidos. Son la forma más amorosa de entregar calor interno a tu organismo.
Raíces: Incluye verduras de la raíz (zanahoria, calabaza, cebolla, nabos) y las deliciosas coles, brócolis y coliflores, que nutren la energía del Pulmón.
Granos: Los cereales integrales como el arroz, la avena, el mijo y la quinoa son perfectos para esta época.
Especias: Un toque de jengibre en el té o especias como la canela y el clavo en tus postres nos ayudan a movilizar y calentar la energía.
Evita el Frío: Intenta limitar el consumo excesivo de alimentos muy fríos, crudos o grasos que obligan a tu cuerpo a gastar mucha energía para digerir.
Te invito a honrar este otoño con un plato calentito y un momento de reflexión tranquila. Tu cuerpo, tu mente y tu piel te lo agradecerán con un brillo especial.
Con todo mi cariño y mis mejores deseos de bienestar,
Sandra


Comentarios